Zinacatepec celebra seis años del Festival del Colexo, un platillo con más de un siglo de historia

San Sebastián Zinacatepec se alista para festejar el sexto aniversario del Festival del Colexo este domingo 25 de enero, a partir de las 10 de la mañana, bajo los portales del Palacio Municipal. Se trata de una celebración que gira en torno a uno de los platillos más representativos del municipio, cuya preparación tiene más de 100 años de historia y que recientemente fue reconocido como Patrimonio Cultural Intangible del estado, un dato que ha puesto a esta comunidad de la región de Tehuacán en el mapa gastronómico y cultural.
El festival no solo es comida. Durante la jornada habrá música en vivo, danzas tradicionales, rituales ancestrales y un corredor artesanal con productos locales, lo que convierte al evento en un punto de encuentro para familias, visitantes y curiosos que buscan conocer de cerca las tradiciones vivas del pueblo. Además, la festividad forma parte de las celebraciones patronales de San Sebastián Mártir, una de las fechas más importantes para la comunidad, que cada año reúne a cientos de personas.
El protagonista del día es el Colexo, un platillo que se prepara principalmente con carne de chivo o borrego, acompañado de ingredientes sencillos pero llenos de sabor como col, garbanzo, cebolla, ajo, hierbabuena y especias como el azafrán o el sochovichi. Todo se cocina lentamente hasta lograr un caldo espeso y bien sazonado, que es el alma del platillo. Tradicionalmente se sirve en platos grandes conocidos como platos colecheros y es común que los asistentes lleven sus ollas para apartar un poco y llevarlo a casa, una costumbre conocida como tlacahuile. Suele acompañarse con tepache de piña, como manda la tradición.
Más allá del sabor, el Colexo está ligado a creencias y rituales comunitarios: se prepara en bodas, bautizos y fiestas importantes, y se acompaña del jarabe colechero, una danza que simboliza buenos augurios para los nuevos matrimonios. El festival, que nació en 2020 como un esfuerzo colectivo para evitar que esta tradición se perdiera, hoy es también un reconocimiento al trabajo de las cocineras tradicionales, consideradas portadoras de un conocimiento que se ha transmitido de generación en generación.
